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| Leyes, privilegios económicos y círculos viciosos |
El primero de los objetivos pareciera ya un reto cuesta arriba, en un país en donde los llamados privilegios, datan del tiempo de la colonia y prevalecen. La historia reciente es testigo de que la costumbre hecha ley, producto de los modelos económicos del pasado ha sido un obstáculo para el ejercicio del libre comercio y la economía que basa sus principios en la libre competencia.
Además, el mismo presidente afirmó "que el poder político ha sido utilizado durante siglos para asegurarle prebendas a personas y grupos en detrimento del conjunto de la población. Abolir los privilegios es una medida indispensable en el camino hacia la igualdad de oportunidades." Sin embargo, aún falta conocer cómo este planteamiento se convertirá en una política de gobierno, sin olvidar que el mandato presidencial recién está comenzando.
Una vez que la palabra privilegio fue lanzada a la vida pública sin mayor precisión que lo referido, se inició un peculiar debate entre los principales actores involucrados. Cada persona entrevistada tiene una definición propia de esa palabra que ha dado lugar a múltiples interpretaciones y confusiones. El tema de los privilegios pasó de formar parte del vocabulario diario de conocedores y analistas del tema, a un uiverso mucho más amplio.
LOS PRIVILEGIOS Y LA ECONOMIA
Desde hace más de tres décadas Guatemala
adoptó una estrategia de desarrollo basada en la
sustitución de importaciones. Con esto se pretendía
aumentar la producción doméstica para servir un
mercado regional protegido. Se implementó un régimen
de aranceles y licencias de importación. También se
controlaban los lujos superfluos (altos impuestos a los productos
suntuarios) y se promovía la industria interna.
El problema surgía cuando había que determinar
qué era y qué no era una importación esencial,
el decidir qué industrias se apoyarían, cuál
sería el arancel o definir las cuotas.
Era difícil que los gobernantes tuvieran toda la
información para elegir lo más adecuado para el
país, pero se tomaron muchas decisiones y el gobierno se
convirtió en un aparato proteccionista. La consecuencia
más grave fue una intervención generalizada en la
economía.
Para resolver los problemas causados por algunas intervenciones se
intervenía más. Resultado: un sistema
económico mercantilista, que, en vez de sacar al país
de la pobreza, estableció una serie de privilegios para
grupos específicos, convirtiendo a su población en
más pobre y con menos oportunidades y opciones.
A finales de los años ochentas, se decició cambiar el rumbo del país hacia un modelo de promoción de exportaciones. Sin embargo, no se modificaron las reglas del juego. Guatemala sigue contando con un sistema económico intervencionista, lleno de reglamentos, centralizado, que impide el desarrollo de las diferentes actividades productivas.
A simple vista, las decisiones de quienes en su momento poseen la autoridad para emitir leyes parecen no afectar la libre competencia pero hay más de un ejemplo de los círculos viciosos que entorpecen la actividad económica.
Algunas de las medidas incluyen impuestos selectivos al consumo, gravámenes por servicios administrativos, excepciones al libre comercio, aplicación de derechos compensatorios, bandas de precios, normas de calidad, prohibiciones a la exportación e importación, control de precios, permisos sanitarios, licencias de exportación e importación y autorizaciones fitosanitarias o zoosanitarias y otras heredades de modelos económicos proteccionistas.
PROTECCIONISMO VRS. APERTURA COMERCIAL
Practicar la libre competencia con reglas claras, en el marco de
una política interna definida por un Estado subsidiario, el
que no interviene en funciones que pueden ser ejecutadas por los
ciudadanos, en lo individual o libremente, no debería
reñir con la búsqueda de la eficiencia y la
competitividad a nivel nacional e internacional que se hace
más necesaria en momentos en los que la apertura comercial
está sustituyendo al proteccionismo ligado a los llamados
privilegios.
En la opinión de Hugo Maul, economista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, las fuerzas para desatar una economía más transparente, en la que a largo plazo tiendan a desaparecer los privilegios, sólo se logran a través de la apertura comercial, pues "es así como se rompe el círculo vicioso". Se debe predicar con el ejemplo. Son muchos y variados los privilegios estatales por eliminar, la existencia de los monopolios es un claro ejemplo de esta situación.
Poner en marcha ese nuevo sistema económico no es trabajo
de un día, pero establecer las reglas claras del juego, sin
cambiarlas durante el partido, es el requisito para permanecer
vivo en el mercado mundial.
La forma en que tanto los gobiernos y los sectores productivos
definan la igualdad de oportunidades, es sólo el principio,
porque según el presidente Arzú, "la
situación económica de los guatemaltecos no se
arregla con discursos sino con resultados."
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