
HISTORIAS DE EXITO
| Viaje Conversado por el Corazón de la Ruta Maya: el goce del llamado natural |
Julián Mariona salió de Sayaxché a las seis de la mañana del domingo con el único propósito de estar en la capital temprano y atender la solicitud de una entrevista a las 10 en punto del día siguiente. Mientras se restregaba los ojos para espantar el cansancio, sólo pidió una taza de café después de haber cumplido más de 24 horas de viaje: dos a pie y el resto en transporte extraurbano.
La conversación duró menos de hora y media pero bastó para que Julián recorriera con palabras cientos de kilómetros en carreteras, caminos de terracería, extravíos, afluentes del río La Pasión y 21 años de convivencia en la zona fronteriza con México, donde el deseo de construir algo propio, conservarlo y compartirlo con los demás, se confronta con la incesante destrucción de la flora y fauna de El Petén.
PRIMERA PARADA: FERIA MUNICIPAL, JUNIO DE 1975
Cincuenta quetzales, equivalentes a la misma cantidad en
dólares en aquella época, fue la inversión
inicial que Julián y Margot, su esposa, necesitaron para
montar una venta de tacos durante tres días en la feria
municipal de Sayaxché. Resultado: el triple de dinero en
efectivo, unos cuantos platos, cubiertos y mesas, y el principio de
una aventura que comenzó dos meses más tarde.
SEGUNDA PARADA: CAFETERÍA LA MONTAÑA
El terreno del abuelo sirvió para abrir, en agosto, las
puertas de "La Montaña", la cafetería por donde
pasaban los "mochileros". "En Sayaxché no había nadie
como Julián que les diera explicaciones a los turistas",
cuenta él mismo, colocándose en el papel de
espectador, pero siendo el principal protagonista de los viajes
organizados al río La Pasión, la laguna de
Petexbatún, Ceibal, Dos Pilas y otros sitios
arqueológicos.
TERCERA PARADA: 1982
Durante seis años, el negocio se mantuvo entre viajes
esporádicos, venta de tacos, enchiladas, gaseosas y los
efectos del golpe de Estado contra el General Romeo Lucas
García. Fue a partir de este año cuando empezó
a hablarse del ecoturismo y creció la afluencia de
visitantes extranjeros.
Mientras la esposa atendía la venta de comida, Julián
comenzó a acumular experiencia llevando a los viajeros por
los rutas de agua. En aquel tiempo no había carretera de
Sayaxché a Cobán . El río era la carretera, y
el trayecto duraba unos dos días hasta Sebol. Una canoa,
un motor y unos nylon para taparnos era todo el equipo y los
visitantes no pedían mucho por el dinero que estaban
pagando.
Sin embargo, cuenta el originario de Sayaxché que
aquí, en la ciudad de Guatemala, pocos creían en lo
que venía a contar. "Teníamos la idea de que el
turismo iba a mejorar y queríamos construir un eco-hotel.
Ningún banco nos daba crédito y nadie nos
ponía atención. En las agencias de viajes y oficinas
me decían: no".
DESTINO FINAL: POSADA CARIBE, 1996
Viajes Turísticos, Hotel y Restaurante La Montaña
conforman actualmente el negocio que los Mariona desarrollaron, a
mediados de los setentas, a los veinte y tantos años, y
cuando muchos los calificaban de "locos". Ahora trabajan con ellos
sus cinco hijos: tres mujeres y dos varones, entre los 10 y los 20
años.
Al principio, la excursión por el río incluía hospedaje, a un quetzal por noche, en campamentos con carpas regaladas o compradas, por abonos. Luego surgió la idea de construir la Posada Caribe, a orillas de la laguna de Petexbatún: Una cocina, un comedor y un rancho grande para colgar hamacas y ubicar las carpas, además de un cuarto de baño era lo que había que hacer. "Pero faltaba, el ajo, la plata", dice Julián, que con la ayuda de un cuñado y su hermano transformó el campamento en hotel con servicio completo, piso de madera y cedazo en las ventanas.
"A qué te has metido Julián?", se ha preguntado él mismo más de una vez, sobre todo cuando le ha hecho falta el dinero. Aunque parece nada cuando describe el trabajo y el tiempo que ha dedicado a cada una de las doce cabañas, en las que se hospedan unas 30 personas a la vez.
PERO EL VIAJE NO TERMINA
En cada viaje a Guatemala, Julián busca nuevos contactos:
"La gente no va a llegar solita a un hotel que está adentro
de la selva. ¨Quien va a saber que existe Posada Caribe en un
lugar tan lindo, si no salimos a contarlo? El viaje de la ciudad
de Guatemala hasta Flores, Petén, dura unos 45 minutos en
avión. Del aereopuerto al pueblo de Sayaxché hay 64
kilómetros de distancia, hasta llegar a la orilla del
afluente. Río arriba está Ceibal. Al regreso, por el
arroyo de Petexbatún se llega a la Posada Caribe.
Desde allí se puede ir a pie o a caballo a otro sitio arqueológico: Dos Pilas. El río de Aguateca conduce hacia las ruinas del mismo nombre. Los viajes de seis o siete días incluyen paseos por el río Usumacinta, hasta llegar a la frontera, cerca de Palenque y Yaxchilán. Julián organiza los viajes al gusto de cada cliente y no duda que los turistas sigan viniendo a Guatemala.
"Con la firma de la paz, va a haber un poquito para todos". Quiero hacer las cosas bien hechas: un hotel ecológico, el mejor de Guatemala."
Si desea información sobre las excursiones a: río La
Pasión, Petexbatún, río Usumacinta, Ceibal,
Aguateca, Dos Pilas y Yaxchilán, puede consultar a Viajes
Turísticos "La Montaña", 17 Calle 8-36, Zona 1 Local
3
Teléfonos PBX 2-306090, 2-305672
Telefax: 2-306588"
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