Portada EN PORTADA
Por Margarita Sologuren

Se vende: Zona10


La década de los noventa puso de manifiesto el crecimiento explosivo de la Ciudad de Guatemala. Uno de los fenómenos urbanos que llama la atención, fue el traslado de importantes actividades comerciales y corporativas a la zona 10.

El año 1990 marcó un cambio importante en la fisonomía de la zona 10, pues se empezaron a construir numerosas edificaciones de uso no residencial, que sustituyeron a los antiguos "chalets" de principios de siglo, las casas victorianas, y las residencias Art Deco de los años 30, 40, y 50.

En la década de los 60, comenzaron a aparecer en la prensa anuncios de venta o alquiler de locales comerciales, terrenos, y casas de habitación. En ese momento, la vara cuadrada de terreno en la zona 10 costaba Q11, y el alquiler de un chalet amueblado ascendía a Q160. Diez años despúes, se inició el alquiler de casas a Q80 mensuales y locales comerciales a Q200 mensuales. El precio de la vara cuadrada era de Q22.

La zona 10 carece de la infraestructura necesaria para absorber el traslado de la zona comercial y de servicios de la zona 1. No existen programas específicos para el transporte urbano, rampas para discapacitados, calles peatonales, mapas informativos, basureros, ni estacionamientos. Algunos de los nuevos edificios han perforado sus propios pozos de agua para abastecerse del líquido vital, y otros cuentan con un sistema de captación de aguas pluviales. Asimismo, muchos comercios debieron financiar subestaciones de electricidad para recibir el suministro adecuado.

Debido a que la Ciudad de Guatemala se ubica en una altiplanicie altamente sísmica, resulta imprescindible vigilar el cumplimiento de las normas que rigen las edificaciones, para que se garantice la seguridad de las personas.

La Municipalidad, en coordinación con dieciséis instituciones, trabaja en un plan de desarrollo denominado "Metrópolis 2000", que reconoce como imagen-objetivo de la capital el desarrollo de un centro de operaciones turísticas basado en sus potenciales, como ciudad histórico-cultural y como ciudad ecológica que, de una u otra manera, beneficiará a la zona 10.

El Comité de Vecinos Zona 10 constituye un ejemplo de lo que la ciudadanía, conjuntamente con las autoridades, puede lograr en vista de que ya no se espera que los problemas más urgentes, como la falta de alumbrado y la inseguridad, sean atendidos hasta que la administración capitalina pueda hacerlo.

La zona 10 reporta uno de los mayores crecimientos verticales y ha conservado importantes áreas verdes. Sin duda, la zona 10 contrasta con las características generales de la ciudad. Los cambios de fisonomía que ha experimentado seguirán atrayendo a propios y extraños, y abriendo sus calles a las más variadas expresiones del crecimiento urbano.


Inicio Escríbanos a agg@guate.net
Octubre de 1996